Peter Khudi, un misionero cristiano, lleva a
cabo la ordenanza de Jesús de que el evangelio sea predicado hasta los confines
de la tierra.
El misionero ha estado tomando reconocimiento
debido a que comparte las buenas nuevas de salvación en el norte de Siberia; la
cual es una zona catalogada literalmente como “el fin del mundo”.
George Thomas, quien acompaña al evangelista
en su viaje ha hecho declaraciones sobre las condiciones de este lugar,
conocido como uno de los más remotos del planeta.
“No hay caminos aquí. La gente usa lagos y
ríos congelados para moverse en renos o motos de nieve”, dijo Thomas.
En esta zona, las temperaturas normalmente
fluctúan entre los -30 y -60 grados Fahrenheit. Pero aun así, es habitado por
animales y personas.
Aunque para poder llegar hasta “el fin del
mundo” se requiere tiempo y esfuerzo, esto no ha evitado que los misioneros
visiten el lugar para compartir el evangelio con sus residentes.
Thomas decidió acompañar a Khundi en este
viaje para predicarle a un grupo remoto de personas; su traslado requirió un
viaje de cuatro horas en una moto de nieve para llegar al lugar deseado.
Además de predicar, el misionero trae regalos para los
niños de la zona.
El efectivo trabajo de este evangelista se asocia al
trabajo que los creyentes deben hacer y que se encuentra reflejado en Hechos
13:47.



